Reflexión

Ofrece tu amistad a todos. Auncuando hayas sido traicionado por alguien a quien amabas y habías entregado tu confianza, no te preocupes. Sé siempre tú mismo; eres lo que eres. Esa es la única forma sincera de vivir. Aunque no todos deseen ser tus amigos, debes prodigar tu amistad a todo el mundo sin esperar nada a cambio.
Todos los verdaderos amigos que hayas hecho los encontrarás luego en la morada del Padre, porque el amor auténtico jamás se pierde. Por otro lado, el odio tampoco se pierde, y consecuentemente, atraerás hacia ti, una y otra vez, cualquier cosa que odies hasta superar esa intensa aversión, pués odiar a alguien significa rechazar al Señor, que mora tanto en ti como en los demás.

Vivir sin miedo, de Paramahansa Yogananda.